miércoles, 24 de julio de 2013
miércoles, 10 de julio de 2013
domingo, 19 de mayo de 2013
martes, 9 de abril de 2013
El abuelo que saltó por la ventana y se largó
La novela “El abuelo que saltó por la ventana y se largó” de Jonas Jonasson tiene un título distinto a muchos otros libros por su complejidad y longitud. En el idioma original, el sueco, se habla, en lugar de ‘abuelo‘ del ‘hombre de 100 años de edad’. Esto en combinación con ‘saltar por la ventana’ llama aún más la atención del posible comprador y lector. Se nota así desde el principio que es una novela distinta, rara y no nos asombra que algunas editoriales la rechazaran y no quisieran publicarla. Después llegó el éxito mundial y mantuvo por ejemplo en Alemania durante casi un año el primer puesto de ventas, sin publicidad, sólo por recomendaciones.
El contenido de la novela no deja a nadie indiferente. Los lectores están o muy entusiasmados con la historia de Allan Karlsson o la rechazan por completo. La cuestión es el porqué de estas reacciones.
La novela, hay que decirlo, no tiene un valor literario. El autor es periodista de profesión y escribió un texto básicamente periodístico. No es de un lenguaje muy elaborado y no busca la reflexión ni la trascendencia. Se basa en los diálogos y la acción, un acontencimiento lleva al siguiente y de tal modo se va formando una historia. En realidad son dos historias entrelazadas, y las dos cuentan la vida del protagonista, Allan Karlsson.
La primera relata sus experiencias durante las cuatro semanas en mayo del 2005 después de haber cumplido 100 años de edad y la segunda empieza con el cuarto capítulo del libro, donde se centra en sus primeros 100 años, de 1905 hasta 2005.
Todo se centra en el personaje de Allan Karlsson. El lector pronto se da cuenta que la novela consiste de una sucesión de muchos episodios o relatos cortos, una cadena de acontecimientos que forma la vida del protagonista. Pero a la vez se refleja en la novela todo el siglo veinte, desde la revolución rusa hasta el fanatismo de terroristas suicidas de hoy en día, pasando por la política de la eugenesia, la guerra civil española, Los Alamos y la bomba atómica, la revolución china, las maniobras del servicio secreto en el Irán del Shah, la Unión Soviética con su gulag, Corea del Norte y la guerra de Corea, la corrupción en Bali etc. Karlsson conoce a Oppenheimer, Harry Truman, Stalin y su matón Beria, a Kim Il Sung, a Mao Tse-tung y a Lyndon B. Johnson entre otros y en partes parece ser otra historia de Forrest Gump, pero con un protagonista inteligente y especialista en dinamita y en volar puentes.
La novela deja al lector continuamente con una sonrisa contenida, y a veces con muchas ganas de reirse a carcajadas de las estupideces, los disparates y la ignorancia de los personajes y su mundo. El pragmatismo sincero e incorruptible de Karlsson que trata a todos de igual a igual, aunque sean grandes jefes de estado o dictadores temibles, los desenmascara y los desmitifica totalmente, los deja desnudos ante las risas de la gente.
El protagonista de la novela con su única meta de pasarlo bien con una copa en la mano es un personaje anárquico e indestructible con un optimismo contaminante para sus lectores. El valor central detrás de sus actos es el derecho fundamental de nuestra sociedad, la libertad. Allan Karlsson no se deja dominar o manipular por nadie, ni por Stalin, ni por el jefe del servicio secreto iraní, ni por la enfermera Alice y menos por una doctrina política o religiosa.
La ironía, el sarcasmo, las situaciones que recuerdan a las películas mudas, las situaciones ‘slapstick’, como por ejemplo la salida de Vladivostok o las entrevistas en la prisión iraní nos hacen reir y nos liberan por un momento de la opresión mental en nuestras vidas cotidianas.¿Qué mejor remedio contra la depresión que el ejemplo de un hombre centenario que se fuga de un asilo y encuentra un futuro junto a un nuevo amor bajo el cálido sol de una playa paradisiaca?.
Stefan, Las Palmas de Gran Canaria, mayo 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Tres Noches
TRES NOCHES. AUSTIN WRIGHT
“Todo se remonta a la carta que Edward, el primer marido de Susan Morrow, le envió a ésta en septiembre pasado. Había escrito un libro, una novela: “¿le gustaría leerla?”
Así inicia Austin Wright lo que para mi es una de las novelas mas interesantes que he leído últimamente y que ha sido calificada por otros autores y críticos con epítetos como “obra maestra”, “escalofriante y muy hermosa” o “inteligente y apasionante”. Suscribo todos ellos.
Ya el primer capítulo “ANTES”, aventura sin contar la historia, cual va a ser el resultado de la lectura del manuscrito por parte de Susan. Ella desde que recibe el libro de Edward se siente temerosa del replanteamiento que su lectura puede darle a su vida. Susan tiene miedo de iniciar la lectura del libro porque intuye que le hará pensar y que lo que piense sobre si misma y lo que han sido sus matrimonios le llevaría a concluir que no le gustaba. “Leía para dejar de pensar en si misma”.
Cuando empezamos a leer el manuscrito de Edward “Animales nocturnos” desde el primer capítulo nos hacemos una idea de cómo es su protagonista Tony Hastings y podemos concluir que estamos ante una persona metódica y aburrida. Su mayor aventura es conducir toda la noche en el viaje en dirección a Cape Cod. No sabe reaccionar ante la situación imprevista, el ataque de que es objeto junto a su familia. Y se siente frustrado porque se da cuenta de esa ineptitud. Y una vez pasada la primera impresión vuelve a lo cotidiano, al orden que tenía antes de la desgracia para salir adelante.
Desde esas primeras líneas aprecio un paralelismo entre la vida y la forma de ser de Susan Morrow y Tony Hastings. Son dos personas que se dejan llevar por otros mas fuertes que ellos.
En el caso de Susan por su primer marido, Edward el escritor, a quien tolera todo tipo de extravagancias, hasta ella se sorprende “¿cómo pudo ceder tan sumisamente?” cuando él decidió marcharse a una cabaña a escribir. Y sigue en la misma actitud con su segundo marido, Arnold que la convence aún teniendo una aventura “de que este matrimonio…es lo suficientemente sólido para resistir cualquier atracción rival. No da para molestar a un consejero matrimonial”. Y cuando finaliza la lectura del libro y Arnold le ha planteado la posibilidad de cambiar de ciudad, aún a sabiendas dela insatisfacción que dicha situación le produce, termina aceptándola por seguir en su rutina, en su papel de “esposa de médico”.
Tony Hastings se deja llevar por su esposa e hija, que en pocas pinceladas, sobre todo la segunda, aparecen como mas fuertes que él. Se deja llevar por los asesinos y se deja llevar por Bobby Andes.
Me impresionan tremendamente dos puntos del libro: la descripción de la desolación que siente Tony al llegar a su casa vacía después de enterrar a su esposa e hija; “planificaba aquellos redescubrimientos de la ausencia de modo que se presentasen como una sucesión regular de sorpresas, para mantener constante el flujo de la pesadumbre”. Y los diálogos en la cabaña entre los asesinos, Ingrid, Susan, Tony y Bobby Andes. Son de una agilidad y dramatismo espectaculares.
Por último, me parece especialmente interesante el dualismo justicia-venganza que se plantea a lo largo del libro. Cómo evoluciona Tony Hastings desde un primer momento en que expresa que “tuvo deseos de venganza. Eso lo molestó y se mordió el labio”. Hasta tratar de justificar la misma cuando ve que el sistema no funciona, comprende que legalmente no se va a hacer justicia, y empujado por Bobby Andes, cuando persiguen a Ray, acaba manifestando “da igual que haya matado a Lou Bates o que su detención sea ilegal, porque él mató a Laura y Helen y eso es irrebatible”.
El final de los dos libros me parece desigual. Me desilusiona el de Animales Nocturnos, el final diría que absurdo de Tony; me sorprende y encanta el de Susan. En cualquier caso, ambos son un reflejo de la vuelta a lo cotidiano que siempre han ansiado ambos personajes.
Beatriz, Las Palmas de Gran Canaria, Abril de 2013
domingo, 27 de enero de 2013
Lo que el día debe a la noche
El motivo de proponer la lectura de este libro obedeció a la necesidad de acercar a los miembros del Club a su autor, Yasmina Khadra, seudónimo femenino bajo el cual se esconde su verdadero nombre, Mohamed Moulessehould, un exmilitar Argelino convertido en reconocido escritor. Hace ya unos años, cayó en mis manos otra obra de este escritor, “ Lo que esconden los lobos” , la cual versaba sobre un tema aún lamentablemente de actualidad, el integrismo Islámico, y que me impresionó, tanto por su belleza narrativa, como por la sensibilidad que se trasmitía con su lectura. Probablemente influenciado por su propia experiencia vital y su pasado como comandante del ejército, esta temática es recurrente en parte de su obra, por lo que en un principio pensé proponer “ El atentado” , pero dada la frecuencia de suicidios que impera en los últimos libros que se han leído en el Club, me incliné por “Lo que el día debe a la lo noche”, que al fin y al cabo es una historia de amor. Camino
Las Palmas de Gran Canaria 11 de marzo de 2013
jueves, 13 de diciembre de 2012
Los Demonios de Berlin
Argumento.
Berlín, 1945. Los soviéticos avanzan, imparables, por las calles llenas de escombros, la lucha es durísima en la ciudad y la derrota alemana, inminente. Arturo Andrade está en medio de ese caos. Su misión: hallar al asesino de Ewald von Kleist, un científico alemán, a quien encuentra muerto en la cancillería del Reich con un misterioso diagrama en los bolsillos.
Comentario y reflexiones
A lectura de “Los Demonios de Berlín”, fue la recomendación de un amigo profesor de historia. Los elogios que oí sobre este libro, hicieron que lo propusiera para el grupo.
No me ha decepcionado.
“Los demonios de Berlín” es el tercer libro de una trilogía protagonizada por Arturo Andrade, aunque no se necesita haber leído las anteriores para sumergirse en la trama. La novela es el resultado de tres años de trabajo.
Arturo Andrade, soldado de la División Azul, narra uno de los episodios más siniestros de la historia contemporánea, en el Berlín de 1945, cuando los soviéticos invadían una ciudad derrotada y ponían el punto final a la segunda guerra mundial.
La novela contiene muchas historias diferentes dentro de ella. Me gustaría destacar varios aspectos.
-Me llama la atención el hecho de que un hombre como Arturo Andrade, permanezca durante todo el libro alejado de las ideologías que en el trascurso de esta historia se enfrentan: fascismo y comunismo. Este interesantísimo personaje tiene sus propias reglas para vivir: amistad (como la que mantenía con Manolete), amor (como el que sentía por Silke), compasión (como el que sentía por la abuela y la niña judía), supervivencia (como el que le hacía matar sin ensañamiento ni odio cuando tenía que vencer obstáculos en su camino, o la ida al banco para robar y obtener la información deseada). Era un hombre en una especie de jungla, donde lo importante era sobrevivir. No quería volver a España, en donde no se sentía cómodo abrazando al régimen franquista. Tampoco se casa con la ideología comunista. No aparece como un personaje bueno ni malo. Aparece como un hombre, que vive al límite y se adapta a sus circunstancias. El representa la potencialidad filosófica del ser humano. Cuando morir o vivir depende en gran parte de la suerte, la esencia del ser humano, lo importante, sale a flote.
-La realidad histórica y la novela se superponen sin infidelidades y con armonía, todo ello fruto del rigor documental. Se respetan, se ayudan a entender que fue lo que pasó. Se presentan relatos muy duros, como los referentes a los centros para el exterminio de disminuidos psíquicos, los lugares donde se construían bombas atómicas o las violaciones indiscriminadas de mujeres. Se describe desde mi punto de vista muy bien las ambientaciones, el Berlín destruido, la forma de sobrevivir de la población, los prostíbulos, y los últimos días de la cúpula nazi y de Hitler.
-Los personajes son muy interesantes, me han llamado mucho la atención:
- Silke representa para Arturo la esperanza, el hogar, la calidez del alma, el descanso del guerrero. Ella no tiene reparo en cambiar de opinión cuando recupera al marido, a pesar de su embarazo. Elige la inseguridad con amor, a la seguridad cómoda de Arturo al que no quiere pero necesita.
- Manolete, Ramiro, Saladino representan la amistad y el compañerismo.
- La madame del prostíbulo era una madre angustiada, impidiendo el sacrificio de su hijo retrasado. El fin justifica los medios
Por último me ha parecido una aportación muy interesante el que esta novela ofrezca una explicación de cómo fueron surgieron las ideas que llevaron al fascismo de Hitler sobre la primacía de la raza aria, desde finales del XIX y donde sociedades secretas, como la Thule, tuvieron un papel importante (pág. 161-168).
Inmaculada, 23 de enero de 2013
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